El principal objetivo de la comida antes, durante y después del ejercicio es reemplazar las pérdidas de líquido y proporcionar los hidratos de carbono necesarios para el mantenimiento de los niveles de glucosa en sangre. Entonces,

Pre-ejercicio

  • Ingerir una comida 2 o 3 horas antes de la actividad.
  • Medir la glucemia antes del ejercicio. No realizar actividad con glucemias mayores a 230 y/o presencia de cetona en orina. Ingerir una colación con glucemias inferiores a 100 para DBT I y II. En caso de DBT I es muy probable que precisen un refuerzo de alimentos ricos en hidratos aún con glucemias superiores a 100, ya que suele ser 140 el valor recomendado para iniciar la actividad, pero debe consultarlo con su médico o entrenador.
  • Ingerir una colación 30 a 60 minutos antes del ejercicio.
  • Alterar la dosis de la insulina de acuerdo con la duración e intensidad. Es importante no inyectar la insulina en el músculo principal a ejercitar (por ejemplo cuádriceps en caso de ir a correr, ya que no colaborará con la producción de energía sino todo lo contrario)

Durante el ejercicio

  • Monitorear la glucemia cada 30-45 minutos.
  • Tener a disposición hidratos de carbono de alto índice glucémico.
  • En lo posible, ejercitar con un compañero.

Pos-ejercicio

  • Medir la glucosa inmediatamente después del ejercicio y a intervalos regulares, de acuerdo con la experiencia previa.
  • Consumir una comida adecuada cada 2 o 3 horas, para reponer los depósitos de glicógeno.

Entonces recordemos, es importante tener en cuenta:

  • El monitoreo de los niveles de glucosa sanguínea antes del ejercicio.
  • Evitar el ejercicio si los niveles de glucemia en ayunas son mayores a 250 mg/dl y se presenta cetosis.
  • Ingerir alimentos con hidratos de carbono si los niveles de glucemia son menores a 100 mg/dl.
  • Reconocer la respuesta glucemica a diferentes condiciones de ejercicio.
  • No olvidar hidratarse antes, durante y después del ejercicio.

Las hipoglucemias posteriores dependen del tipo de ejercicio que hayamos realizado, generalmente algunas formas de ejercicio intenso (piques, pasadas, cross training) pueden provocarlas. El ejercicio aumenta el riesgo de hipoglucemia entre 6 a 15 horas después de que el mismo ha terminado.

Un plan de alimentación basado en comidas con carbohidratos y bajo en grasas es compatible con el manejo de la diabetes y la actividad física.
La elección de los alimentos y líquidos que se consumen durante el ejercicio se ve influida por diversos factores como la intensidad y duración del ejercicio, las condiciones climáticas, el estado nutricional previo al ejercicio y las características fisiológicas de los deportistas.

El índice glucémico es un sistema que sirve para cuantificar la respuesta de un alimento que contiene la misma cantidad de hidratos de carbohidratos en comparación a un alimento de referencia. Nos permite comparar la “calidad” de los distintos hidratos de carbono contenidos en alimentos individuales, y proporciona un índice numérico basado en medidas de la glucemia después de su ingestión.

Es importante no sólo la cantidad y calidad de hidratos de carbono que contienen los alimentos, sino también lo rápido que se digieren y se absorben. Conocer esto último, es importante para controlar los niveles glucémicos.

Es útil para la práctica deportiva, ya que proporciona información sobre los alimentos más apropiados para obtener energía o para recuperar las reservas energéticas.

Recomendamos te asesores con un nutricionista para más información y para adecuar tu plan nutricional a tu rendimiento, frecuencia y tipo de entrenamiento.