Los momentos del día más importante para que te midas son: a la mañana, ni bien te levantás y previo a cada ingesta para poder calcular bien como incidirá tu alimentación y corregir los hidratos de carbono.

Antes de hacer actividad física y ante cualquier síntoma de malestar, sueño o mareo que sientas. A mayor cantidad de veces que te midas, más fotos de tu organismo vas a tener por lo que vas a entender mejor como reaccionas a diferentes situaciones con tu glucemia.

No vas a saber cuál es tu glucemia pre prandial por lo que no vas a saber exactamente cuantas unidades aplicarte para corregirte en caso de ser diabético tipo I. Si son tipo II, es importante para saber como estás, y si estuvieras un poco alto, evites comer alimentos fuente de hidratos.

Lo más importante a la hora de medirte es disponer tu propia lanceta, tu medidor calibrado y cintas reactivas suficientes. Tus manos tienen que estar limpias, si usas alcohol en gel, asegúrate que se seque bien ya que destruye las células de la sangre y la medición no va a ser exacta.