Qué es una bomba de insulina?

La bomba de insulina es un pequeño dispositivo del tamaño de un teléfono móvil que administra insulina de forma continuada.

Consta fundamentalmente de dos partes: el infusor de insulina y el catéter de conexión.

El infusor es chip programado para infundir insulina continuamente las 24 horas. Tiene básicamente: pantalla, batería, botones y un reservorio de insulina y usa análogos de insulina rápida.

El «catéter de conexión» es un fino tubo de plástico que conecta la bomba con el tejido debajo de la piel. Este catéter termina en una cánula de plástico que está debajo de la piel. Ahí será donde se deposite la insulina.

Ya en el 2019 las bombas de insulina tienen la información y la inteligencia para calcular la cantidad de insulina que se administra, dependiendo de la glucemia que se tenga en ese momento y de los hidratos de carbono que se vayan a tomar. 

Hay varias marcas y modelos

Primero hay que que programar la bomba e introducirle datos: índice de sensibilidad (dato que irás poco a poco encontrando con tu diabetólogo), relacion insulina/hidratos de carbono, objetivos glucémicos y duración de la insulina.

Con todos estos datos metidos dentro del infusor éste nos va a «recomendar» una cantidad de insulina determinada. Pero será el usuario de la bomba quien decida en última instancia si se administra la cantidad recomendada o no.

La mejor terapia con bomba tiene que definirse en equipo. Un médico profesional especialista en diabetes y vos. En base a una programación que replique tu terapia con lapiceras, vas a obtener poco a poco tu perfil para un mejor manejo de la diabetes. Seguramente modifiques tus dosis de insulina y como administras la insulina.

Seguramente en poco tiempo haya novedades sobre la forma infusión de insulina y estemos hablando de parches subcutáneos que administren la insulina de forma inalámbrica en forma directamente relativa a la información provista por un sensor.