¿Cuál es la mejor bomba de insulina en EEUU?

Estas son las tecnologías disponibles.

Uso de bomba de insulina en EEUU

Un poco de historia

Las primeras bombas de insulina eran máquinas voluminosas que se empleaban únicamente con fines de investigación.
Las bombas se comercializaron para su uso en la población general de pacientes diabéticos en la década de 1970.
Para poder hacerlo, solicitaron a los pacientes que calcularan la cantidad de insulina en bolo para cubrir los alimentos y para lecturas altas de glucosa.

Las capacidades tecnológicas han avanzado drásticamente desde ese momento, y el uso de la bomba ha aumentado. Las estadísticas muestran que aproximadamente 350.000 personas en los Estados Unidos usan bombas de insulina en la actualidad, y se cree que alrededor de 30.000 de ellas tienen diabetes tipo 2.

Bombas de insulina actuales en EEUU

Las bombas disponibles en la actualidad administran insulina basal en incrementos de tan solo 0,01 unidades por hora y utilizan calculadoras automáticas de insulina en bolo.
Aunque la bomba y sus suministros (cartuchos de insulina, tubos y equipos de infusión) siguen siendo costosos, la cobertura del seguro ha mejorado considerablemente a lo largo de los años.

Con los avances fenomenales en la automonitorización de la glucosa en sangre, los medidores pueden comunicar las lecturas de forma directa e inalámbrica a la bomba a través de tecnología infrarroja, eliminando así el paso adicional de la entrada manual del valor de glucosa en la bomba por parte del paciente.

La marca Medtronic Minimed -que ha sido quien se ha quedado con los pacientes que utilizaban la  Animas Vibe- es las bomba de insulina más comúnmente recetada.

La tecnología de pantalla táctil y la facilidad de uso se han incorporado en la bomba de insulina T-Slim de Tandem diabetes Care. Siendo la preferida para las nuevas generaciones que interactuan intuitivamente con esta tecnología. Las bombas sin cateter y completamente desechables brindan una opción deseable para muchos (Bomba de insulina OmniPod).

En promedio, una bomba de insulina cuesta alrededor de US $ 6000 y suministra entre US $ 3000 y $ 6000 al año. Los pacientes que cambian de inyecciones de insulina de dosis múltiples (MDII) a bombas en un entorno de atención administrada obtienen una reducción en el gasto de insulina de alrededor de US $ 657 por año.

¿Cómo funciona una bomba de insulina/infusor?

El aporte de insulina basal es configurado por el médico, quién determina horarios y dosis durante las 24 horas, los que pueden ser diferentes en distintos segmentos del día, según los requerimientos individualizados del paciente. Por ejemplo, si uno quisiera aportar 24 unidades de insulina basal al día, una alternativa sería entregar 1UI/hora, pero por lo general se programa una mayor entrega en las horas que el individuo tenga mayor insulinoresistencia y menor cantidad en las horas en que existe más sensibilidad a esta hormona. En este mismo caso, por ejemplo, podrían existir períodos en que se entregue 0,7UI/hora, otros en que se aporte 1UI/hora y finalmente algunas horas en que se entregue 1,3UI/hr.

Los rangos de incremento o disminución de la dosis administrada por hora son mucho más pequeños de lo que permiten los lapiceros de insulina usados en terapia con lapiceras.

Por otra parte, la infusión de los bolos corresponde a aportes agudos de insulina que son indicados por el usuario antes de cada comida y también en caso de requerirse corrección de glicemias. De esta manera la insulina es entregada al subcutáneo en forma rápida, y en mayor dosis que el aporte basal continuo. El objetivo de los bolos es lograr una insulinemia alta que se asemeje a las concentraciones sanguíneas más elevadas que se producen fisiológicamente en el período prandial. En el caso de pacientes previamente en terapia con lapiceras reemplaza las inyecciones de insulina antes de cada comida.

La mayoría de las bombas contiene un programa “bolus wizard”  que ayuda al paciente a calcular la dosis adecuada del bolo. El raciocinio para el asistente de bolos, es el mismo que se utiliza con el uso convencional e la lapicera. Cada paciente posee un factor de sensibilidad o de corrección, que teóricamente corresponde a cuántos mg/dl de glicemia baja una unidad de insulina administrada. Por otra parte posee una ratio o relación insulina: hidratos de carbono, que corresponde a la cantidad en gramos de hidratos de carbono que metaboliza una unidad de insulina. Ambos factores son variables de sujeto a sujeto y también dentro de cada persona van cambiando en el tiempo. En el caso de la bomba de insulina, esta información debe ser ingresada en la configuración del dispositivo y debe ser prescrita por el médico.

Esperamos que haya sido de tu interés y si quieres leer más sobre sensores clickea aqui.

Referencias:
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0716864016300116
Aprueban en Estados Unidos un nuevo sistema de administración de insulina para personas con diabetes tipo 1

Hipoglucemia

Hipoglucemia: ¿Qué es y cómo tratarla?

Valentina Kogan

Puedo hacer deporte con diabetes?