Diabetes y Sexo -7 Reglas de Oro

Sexualidad y diabetes.

Diabetes y Sexo

Mi diabetes y yo…de levante

Hola, ¿me puedo sentar?
– Claro, JC.…¿y tú?
– MJ Pero me dicen Pato . ¿Te puedo invitar con algo para tomar?
– ¡Claro!

Este diálogo predecible y típico en cualquier cumpleaños de amigos en común, bar, casamiento de un tío tercero etc. suele ser el prólogo de un encuentro sexual – en muchos casos casual- consensuado entre dos personas.

En el 98% todo fluirá sensual y armónicamente a gusto de los consumidores, pero, en el 2% de los encuentros casuales del mundo se escuchará algo como:

Disculpa, voy al baño un momento…
– Perdoname, soy diabétic@. Me está bajando el azúcar y tengo que comer algo.
– Espera que me desenchufe esto…¿te molesta si la dejo aquí así no me olvido después?

Qué dilema. En el sexo con una persona conocida, o un partenaire habitual, la diabetes es parte consciente e inconsciente. Todo fluye y estas frases no distraen o sacan del clima a nadie.

Pero, ¿qué pasa cuando ese encuentro es con un otro que desconoce nuestra enfermedad? ¿Es necesario ir por la vida informando? ¿Estamos ocultando si no decimos nada? Si en medio de la pasión empezamos a sentir que se viene una hipoglucemia…o la sugestión nos traiciona…

Es por eso que presentamos:

Reglas de Oro para el levante con Diabetes.

  1. Si la cita incluye cena: contrólate como siempre, delante de la otra persona y previo comentario casual: “dame un segundo que me mido”. Pueden pasar dos cosas: que te pregunte y se dispare una conversación sobre diabetes (a veces viene el comentario: “yo tengo un tío diabético”) o que simplemente ya sepa de lo que hablas y esté todo dicho.
  2. Si tienes bomba, lo mismo, sobre todo si la tienes en el escote. Sexy. Si la tienes en el cinturón es una buena oportunidad para mostrar tus abdominales de acero. En este escenario es aún más factible que se dispare la conversación sobre la diabetes. Pero ya nadie se va a sorprender a la hora de sacarse la ropa.
  3. No te vayas del bar/restaurant sin tomar unos sobrecitos de azúcar. Especialmente si consumiste alcohol, las posibilidades de una hipoglucemia durante el sexo son ciertas, más si eres joven y atlético en la cama. Déjalos en la mesita de luz y si te sientes raro, risas ¡A medirse y a regular el asunto!
  4. Si usas bomba te recomendamos llevar siempre una o dos cánulas con aplicador en el bolso si sospechas que puede ser que termines enrollado con alguien en esa fiesta. Entendemos que no siempre lo lleves encima, pero, en el sexo hay cosas que ni la mejor tela adhesiva puede mantener pegada ante tanta pasión.
  5. Tus niveles post sexuales de azúcar son igual de importantes que los de cualquier otra actividad física. A medirse después (seguro ya acá el tema del tío diabético no aparece).
  6. ¡Bomba out! Durante el sexo nuestra amiga puede tomarse un descanso en la mesa de luz o bajo la almohada, sin embargo, dejémosla programada para que a los 15-30 minutos nos pegue el grito que nos recuerde que tenemos que volver a colocarla.
  7. ¿Me inyecto en el baño o también es sexy? Esta es una opción personal. Creemos que lo importante es que no sea una acción que te avergüence. Entendemos que puede impresionar a algunas personas, pero más allá de eso, es parte de tu día a día. Si tienes dudas y crees que puede afectar negativamente tu encuentro. ¡Pues al baño! Si no, hazlo como siempre. 

Sabemos que en parejas estables la llegada al mundo de la bomba también puede disparar inseguridades. En estos casos está bueno hablar, reírse un poco- todo chiste ya fue hecho créanme- y poco a poco se naturaliza este biper que flota entre las sábanas del lecho compartido. A veces quedará puesto, otras, como espectador en la mesita y las menos, colgando del catéter en alguna situación comprometida.

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