Ejercicio físico en diabetes tipo 2

Cómo pensar el cambio

El ejercicio físico en diabetes tipo 2 es fundamental

La correlación entre una vida activa y la mejora en el tratamiento de la diabetes está probada desde el año 600 a.C, donde el Dr Sushruta desde su consulta en India prescribía salir a caminar a sus pacientes con diabetes.

Fué recien en el año 1926 que se documentó por primera vez la efectividad en el tratamiento de la diabetes tipo 2. En un estudio realizado por el Dr Lawrence. Este doc, se dió cuenta que el ejercicio tenía la particularidad de potenciar el efecto hipoglucemiante de la insulina administrada a pacientes.

Se habla mucho de la cura de pacientes con diabetes tipo 2 a partir de dieta y ejercicio. También se escucha mucho la indicación de salir a caminar, o de trote suave o andar en bicicleta paseando cual lord inglés por la campiña.

Analicemos estos dichos populares con criterio:

La recomendación para los pacientes con diabetes tanto tipo 1 como tipo 2 es ejercicio aeróbico de 45 a 60 minutos. Estamos hablando de actividades cíclicas o continuas donde uno “pueda hablar” mientras ejercita.

A la vez, se sugiere que esta actividad sea recreativa para lograr mayor adhesión a la actividad. Esto se presupone pensando que uno básicamente sale a caminar o trotar con un grupo de amigos.

Ahora bien, no siempre lo que más nos gusta o entretiene es una actividad continua de 45-60 minutos. A lo mejor nos gusta el basquet, futbol, tennis…o descubrimos el crossfit o zumba.

Estas actividades no sirven?

El ejercicio físico per sé es prescripto para  mejorar el control de la glucosa sanguínea, reducir los factores de riesgo cardiovascular, contribuir a la pérdida de peso, aumentar la sensibilidad a la insulina y proporcionar una sensación de bienestar general. Otra de las prescripciones en la generalidad dice “y para prevenir la aparición de la diabetes tipo 2 en personas con riesgo de padecerla”

Durante la actividad física, el organismo aumenta el consumo de oxígeno de manera considerable, aún más en los músculos que están siendo estimulados. Bajo estas condiciones, el músculo esquelético utiliza sus propias reservas de glucógeno, triglicéridos, y también de los ácidos grasos libres (AGL) y la glucosa liberada por el hígado.

Los niveles de glucosa en sangre son mantenidos de modo adecuado durante la actividad física para conservar la función del sistema nervioso central.

Los efectos beneficiosos de la actividad física sobre la sensibilidad a la insulina se dan por un aumento de receptores en las membranas celulares, que permiten ingresar más efectivamente la glucosa a las células, sacándola así del torrente sanguíneo; una mejor capacidad oxidativa y una mayor densidad capilar del músculo esquelético.

En la diabetes tipo 2, las hipoglucemias no son un tema a considerar, a menos que se use insulina como parte del tratamiento.

La recomendación no obstante es medirse antes y después del ejercicio para saber el impacto que cada clase de entrenamiento tiene sobre los niveles de glucosa.

Al igual que en la diabetes tipo 1, no se recomienda hacer ningún tipo de deporte con glucemias superiores a 250 mg/dL.

Cuál es el mejor ejercicio?

La diabetes tipo 2, frecuentemente se desata con un pico de stress (raro en este país), acompañada por los malos hábitos de alimentación… los análisis de sangre dan en rojo colesterol y triglicéridos en muchos casos. Hipertensión suele ser también una palabra que sale frecuentemente de boca del profesional que nos trata.

Si tu caso es el combo descripto, deberías empezar de a poco, con caminatas (si, el sobrepeso también pone en jaque las articulaciones) natación o bicicleta. Con estímulos suaves. Esto se puede hacer también con onda y en grupo, acariciando de tanto en tanto la media intensidad para lograr estímulos nerviosos que colaboren al tono muscular.

Una vez que nos pusimos en forma y bajamos los factores de riesgo asociados, es muy recomendable el ejercicio con pesas, de media o alta intensidad por períodos cortos complementando siempre el aeróbico de base. El buen tono muscular hace las paredes celulares más elásticas y permeables a la glucosa plasmática, ya sea en receptores con Insulina como en receptores libres.

En conclusión, empezá a moverte. De a poco. No te vuelvas loco con el tiempo o la intensidad, buscá un profesional que sepa. A los 3 meses, pasá por tu doc, rechequea agua, aceite y los benditos factores de riesgo. Si ya están aceptables – a los 6 meses casi todos están aceptables si cambiaste tu estílo de vida- pensá en qué te divierte y hacé lo que más te gusta.

Ojo….una aclaración: una vez por semana de fulbito no es actividad física. debe ser un mínimo de 150 minutos en un mínimo de 3 estímulos semanales. Leíste menos en otra publicación? Aha. Acá somos más exigentes y realistas.

Si no sabés por donde empezar no dejes de informarte acá

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