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Monitoreo glucémico. Recomendaciones para la actividad física

La actividad física es la clave del tratamiento. Sacale el mayor provecho.

Monitoreo de glucemia
Monitor contínuo de glucosa (MCG)

Dentro de los adelantos científicos en el campo de la diabetes, el hecho de que cada persona pueda medir cotidianamente sus niveles de glucemia es sin duda una de los grandes avances que han contribuido al mejor control metabólico y al empoderamiento de estos pacientes.

El automonitoreo glucémico es esencial tanto para conocer el estado metabólico como para ajustar el tratamiento y para tomar buenas decisiones.

Hay infinidad de factores que alteran la glucemia y tener la posibilidad de medirla ayuda a la autogestión de la enfermedad.

El tipo de ejercicio físico, el estrés, el tipo de comida, los diferentes fármacos, el horario, los cambios hormonales, otras enfermedades concomitantes y muchas cosas más afectan día a día los valores de glucemia, los requerimientos de insulina, su sensibilidad y nos obligan a realizar cambios constantes para el logro de las metas terapéuticas.

El automonitoreo glucémico puede realizarse por medio de glucómetros que miden sangre capilar o por dispositivos de medición continua de glucosa intersticial.

El Monitoreo Continuo de Glucosa (MCG) – el famoso sensor de glucosa- en tiempo real es una herramienta con gran potencial para ayudar a mantener los niveles de glucosa durante lapráctica deportiva, aunque se ha cuestionado su utilidad debido al tiempo necesario para que la glucosa intersticial se equilibre con la glucosa plasmática (10 a 15 minutos), que puede ser mayor en momentos de cambio rápido en las concentraciones de glucosa, como ocurre durante el ejercicio. Sin embargo, recientes estudios demostraron que la exactitud del sensor es mejor durante el ejercicio que durante el reposo. Lo que probablemente se deba al aumento de flujo sanguíneo subcutáneo, que hace que la glucosa plasmática y la intersticial se equilibren de forma más veloz.

En todas las personas con diabetes tipo es fundamental medir la glucosa al despertarte, antes de cada comida y 2 horas posteriores a la ingesta, antes, durante y luego de hacer ejercicio físico y cuando se perciben síntomas de hipo o hiperglucemia.

También es recomendable incrementar el control de la glucosa en pacientes con mucha labilidad, hipoglucemias desapercibidas, embarazadas y personas con vida muy irregular.

Cuando se comienza con la práctica deportiva se deber hacer un perfil de la respuesta glucémica y esto debe incluir los siguientes monitoreos:

  • Medición antes de comenzar el ejercicio
  • Mediciones cada 20 o 30 minutos en ejercicios de intensidad moderada o alta intensidad o bien una vez por hora en un ejercicio aeróbico de baja intensidad.

• Al terminar y en el periodo de recuperación post ejercicio: cada 2-3 h en las 8 a 12 h posteriores.

• Antes de acostarse y, al menos, una determinación durante la noche.

Objetivos del monitoreo glucemico

Las distintas asociaciones recomiendan los siguientes puntos de corte para el control glucémico en adultos

Glucemia en Ayunas Glucemia Posprandial

IDF (Federación Internacional de Diabetes) ayunas menos de 10 mg/dl a post comida menos de 160 mg/dl.

ADA (Asociación Americana de Diabetes) ayunas entre 80- 130 mg/dl post comida menos de 180 mg/dl

SAD (Sociedad Argentina de Diabetes) ayunas menos de 130 mg/dl post comida menos de 160 mg/dl

Para niños con diabetes estos son los objetivos glucémicos propuestos por la Sociedad Internacional de Diabetes Pediátrica y del Adolescente (ISPAD)

Glucemia en Ayunas 70 – 140 mg/dl
Glucemia Posprandial 90 – 180 mg/dl
Antes de ir a dormir 120 – 160 mg/dl
3am 80 – 160 mg/dl
HbA1 7,5 %
Hipoglucemia menor a 70 mg/dl

Objetivos glucémicos para el ejercicio

La concentración apropiada de glucosa en la sangre al inicio del ejercicio debe adaptarse al individuo.

Según el consenso publicado en la revista Lancet (2017) por Riddell y equipo, se considera un rango glucémico de inicio razonable para la mayoría de los pacientes que realizan ejercicios aeróbicos que duran hasta una hora es de 126–180 mg / dl.

Este rango equilibra las consideraciones de rendimiento contra el riesgo de hipoglucemia. Las concentraciones superiores a 126-180 mg pueden ser aceptables en algunas situaciones en las que se necesita protección adicional contra la hipoglucemia.

El ejercicio anaeróbico y una sesión de entrenamiento de intervalos de alta intensidad pueden iniciarse con una glucemia inicial más baja como 90–126 mg / dL debido a que las concentraciones de glucosa tienden a permanecer relativamente estables y descender en menor medida que con ejercicio aeróbico continuo, o bien pueden subir ligeramente.

Aunque no está claro si existe un rango glucémico óptimo para el ejercicio, la experiencia clínica y los datos de un estudio de campo en adolescentes sugiere que el mantenimiento de una concentración de aproximadamente 108–144 mg/ dL podría ser ideal.

Escrito por Martinelli

Lic Cecilia Martinelli. MN: 3447.
Licenciada en Nutrición (UBA)
Educadora en Diabetes (IDF)

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